lunes, 16 de abril de 2007

Lo pajarraco y lo zombi

Normalmente atribuida a Aristide Massaccesi (Joe D’Amato), Zombie 5: killing birds (como más se la conoce) es en realidad la obra de autor de Claudio Lattanzi, director de segunda unidad de algunos trabajos de Lamberto Bava y Michele Soavi. Él fue quien la dirigió, escribió y coprodujo, tareas realizadas con la gentil ayuda de D’Amato, y sin apenas un chavo, cosa muy común en las producciones de éste último. El título anglosajón (quitando lo de Zombie 5, el mismo que el original: Usselli assessini) es otra sacada de la manga por contentar a los americanos fans del terror italiano en general y de la saga zombi iniciada por Fulci con Nueva York bajo el terror de los zombis en particular, quienes siempre han sido legión.

Si Zombie 5: killing birds goza hoy de una eficiente edición en dvd con su formato anamorfizado original se debe a la fama de culto que acarreó en su momento en estados unidos, ya que, al parecer, hizo aún más gracia que su apócrifa predecesora: Zombie 4: after death. Todo freak quería su copia aunque no tuviera ninguna expectativa formada del trabajito de Lattanzi y D’Amato. Una vez conseguida, las opiniones contrastaron de tal forma que hasta casi llegan a coincidir, finalmente, en que la peli esa del D’Amato era una puta mierda. Y si lo estabais ya pensando, no corréis riesgo alguno en equivocaros, porque yo no estoy aquí para decir cosas malas de Zombie 5: killing birds, sino para comerle la polla a Lattanzi y D’Amato por los resultados que obtuvieron.

Sin ser un gran fan de esta simpática y comercialucha exploitation de cuatro duros, siento aprecio y cariño por ella. Que los efectos especiales que salpican no estén a la altura es su peor defecto, reconciliados de entrada con las habituales características de una serie Z tratada con cierto mimo y dirigida especialmente al fan amante de las vísceras y de vuelta de todo. Los primeros cinco minutos, o así, son mudos de diálogo, dedicados a la carnicería que acompaña numerosos primeros planos de pájaros nerviosos y una banda sonora hortera de barata eficacia. Tres degollamientos, un cráneo perforado por un cuchillo lanzado a gran velocidad, el hurto de un recién nacido por parte del autor de éstos manjares y una extracción de globo ocular a lo bestia son su único aditivo. Y a mi eso ya me tiene calado y me predispone como un niño impaciente en acabarse ese caramelito dulzón que chupetea y rechupetea con fruición.

Más extraña de lo que a priori aparenta, la absurda e incompresible trama nos presenta a unos jovenzuelos estudiantes de periodismo que van a visitar una chabola en las afueras para hacer una tesis sobre el pájaro de pico de marfil. Pronto todo se desmelena y se vuelve cada vez más y más incoherente. Porque en Zombie 5: killing birds no hay sólo pájaros enloquecidos con impulsos homicidas movidos por una fuerza sobrenatural que no se sabe de donde viene o yo qué sé, también hay asesinos (¿o era sólo uno? Joder, ya ni me acuerdo), zombis (¿había más de uno?) y mucha niebla para animar un poco la fiesta.

Puede que se alargue más de lo necesario, que empiece siendo divertida y después se desanime un poco y acabe aburriendo, pero tiene una escena (y es suficientemente larga, densa y convincente) que destaca sobre todas las demás: durante su clímax final, enésima imitación de La noche de los muertos vivientes, dos personajes principales, en su angustia y desespero, sujetan las piernas de un tercero que está siendo absorbido por el techo (bueno, se lo está merendando un zombi, que andaba oculto en el techo, de cuello para arriba, pero así molaba más decirlo) y su cabeza empieza a convertirse en pulpa sanguinolenta, quedando finalmente suspendido de las garras de un zombi y bañado hermosamente en su sangre. Momento magnífico y brillantemente resuelto, inteligentemente fotografiado por el propio D’Amato, donde son acentuados la banda sonora, aquí ya en plan serio y lúcido, y un dramatismo inusitado para lo que vierte el conjunto de la película. Su final, que ahora no recuerdo si entendí bien, si se puede, te deja tan patidifuso como esos dos personajes que acaban salvándose y se miran el uno al otro como preguntándose qué cojones ha pasado y por qué. Parece peor de lo que en realidad es. Mis respetos hacia ella.

5 comentarios:

El Gran Chimp dijo...

"unos jovenzuelos estudiantes de periodismo que van a visitar una chabola en las afueras para hacer una tesis sobre el pájaro de pico de marfil".
Me cago en los clavos de Cristo, claro que merece respeto esta película!
¿Estudian periodismo o criptozoología? xD

Toby Dammit dijo...

Ellos dicen ser periodistas, tan en serio que acaban muriendo casi todos, como debía ser. Por periodistas de colegio de mierda.

Iveldie dijo...

Vaya, un blog de cine italiano de terror, y ademas con buenas reseñas, realmente interesante, tanto como tu otro blog desde el cual he llegado hasta aquí. Te enlazo también este entonces, soy un devorador de cine italiano, sea casposo como este o más sofisticado y me parece que hacía falta un blog dedicado a ello. Yo quise hacerlo pero al final preferí hacer un blog multigénero.

En cuanto a esta peli, Zombi 5, pues la verdad que tengo mal recuerdo de ella, la vi hace mucho tiempo y casi seguro que me aburrí viéndola, de todas formas me has dado ganas de vera de nuevo, puede que ahora que me he vuelto más casposo me parezca algo mejor.

Saludos y enhorabuena por este nuevo blog del cual voy a ser asiduo si sigues en esta linea.

Toby Dammit dijo...

Mola, mola. Gracias por lo del enlace.

Pussy Galore dijo...

tobisito mio, cuanto talento, cuanto genio! nos casamos?