miércoles, 14 de mayo de 2008

Haciendo de tripas... más tripas

“Lo más opuesto a la relativa sutileza y tendencia a la metáfora de Romero (...) El menos Fulci de los films de Fulci”. Palacios también quiso ver, por puro capricho personal, digámoslo, a un zombi que politizaba e hilvanaba una oscurantista alegoría tercermundista en este singular clásico de culto inmortal del mejor spaghetti-gore setentero. Dobles y hasta triples lecturas aparte, Zombi 2, Zombie, o Nueva York bajo el terror de los zombis, como se la llamo aquí, es uno de los pedazos de puro cine fantástico europeo más magistrales, auténticos, sui generis, caraduras y viscerales de la historia. Poderosamente fascinante y, a su modo, revolucionaria, la primera obra maestra puramente Fulci, contenía un carácter desigual, sujeto al puro género, confiado y edificante. Fulci, grande como él solo, filmó a puñetazos de sabiduría y desvergüenza un tremendo y grandioso relato de aventuras de esos que no se olvidan y no envejecen nunca, incluyendo en el mismo a un Mad Doctor ponzoñoso cuya torpeza y malvivir gestionan a un ejercito de zombis come-gente. Las implicaciones vuduescas y arcaicas son comentadas por los propios personajes con poco ingenuidad, haciéndonos dudar de la procedencia real de unos muertos que vuelven a la vida después de tantos años, con momentos al respecto, por paranoicos y pavorosos, casi cómicos. Pero guión original de Dardano Sachetti (no acreditado) y Fx hipergore aparte, nada hubiera funcionado como funcionó de no ser por la maravillosa y genial fotografía de Sergio Salvati, quien manejó a la perfección claroscuros, escenas diurnas con mucho sol (un 95 % de película) y esas otras increíbles en penumbra con zombis en grupo (una docena, como máximo) moviéndose muy lentamente, donde un Fulci veterano y detallista hace volar hierbajos por la parte baja de la pantalla al unísono de la ventisca artificial. El resultado es para levantarse y aplaudir, y eso es escuela Fulci, inimitable, sólo elogiable.

El extraño efecto que la BS de Fabio Frizzi causa en unas imágenes de una ferocidad y violencia inigualable, sería, en buena parte, parte del sello característico de Fulci a partir de entonces, no en vano, la BS de las películas de Fulci son sinónimo de puro horror y pervertimiento atmosférico la escuches donde la escuches. Con Zombi 2, el cine de zombis y el gore, no volverían a ser lo mismo, vinieran de donde vinieran e hicieran lo que hicieran, Zombi 2 pasó a los anales por derecho propio, y aunque no naciera de la más sensata intuición (añadidos varios de última hora al guión y algún que otro plagio, sin importancia o muy bienvenido, al Dawn of the dead de Romero, del que es falsa secuela, por muy suya y fulciana que sea) como La matanza de Texas o Seis mujeres para el asesino, casi, casi.

Sabemos de críticos, no sólo detractores, y es que también se cuentan entre sus defensores, que suelen referirse al cine de Fulci como ingenuo y hasta malo, narrativamente hablando. No sólo no estoy de acuerdo porque con Zombi 2 Fulci demostró ser un narrador único y vibrante, exquisito y MAGISTRAL (lo pongo en mayúsculas para el que quiera reírse, así se atragante el subnormal), sino porque la valía de este hombre está demostrada hasta en sus spaghetti-westerns, y qué decir de esos soberbios giallo como Una lagartija con piel de mujer, Una historia perversa y, sobre todo, Angustia de silencio. Para defender a Fulci de forma ilusa y fácil, basta con ver Posesión Infernal y Braindead y decir que eres moderno y enrollado, que viva la Serie B, el gore, el bizarre y su puta madre, pero hay una grandísima diferencia cuando a los autores los realzas porque te gustan mucho sus películas, porque has visto, por ejemplo, Zombi 2, Miedo en la ciudad de los muertos vivientes, El Más Allá y Aquella casa al lado del cementerio más de una veintena de veces seguro; porque en donde ves magnitudes casi insondables, por bellas, fascinantes, los payasos sólo ven “tablas de carnicero”, así que no me toques los cojones.

En su siguiente película de zombis, sí es verdad que Fulci rizó el rizo y consiguió superar esta ya de por sí casi insuperable obra de arte vigente y viviente, y que así sea, y será, joder, por siempre.

A Fulci (sí, otra vez. Qué pasa).

1927-1996

7 comentarios:

Vida Puta y Fulcia dijo...

Quién hubiese dicho que tras esa cara de contable o proptólogo hubiese tanto genio para la mala leche hijoputesca y la casquería trascendental.

Toby Dammit dijo...

Casquería trascendental! Suena rimbombante, pero genial para Fulci!

Anónimo dijo...

Amén.

Pero...¿cuándo vas a escribir algo sobre mi favorita, AQUELLA CASA AL LADO DEL CEMENTERIO?
Para mí, con mucho, la mejor de Fulci.

P.D. esta vez se te ha olvidado poner un "bocadillo" con algún comentario estúpido en la escena.

Toby Dammit dijo...

No se me ha olvidado, es que ya paso. Y no es estúpido, es humor inteligente. :)

Aquella casa... llegará pronto, y sí, es obra maestra, otra vez. A la próxima, quizá. Este blog es casi sobre Fulci.

Anónimo dijo...

Yo soy más del Club D'Amato, era más sinvergüenza, más bruto, cateto y más directo.
Fulci era tenía un universo mucho más rico en matices en todos los aspectos.
Para mí siempre han ido de la mano, siempre he tenido devoción tanto por uno como por otro, pero es que un tipo que mezcla escenas porno con brutalidades gore sin importarle un pito nada, es que se merece una estatua, jajaja...

Beyond Flix dijo...

Hey! gracias por tus palabras!
Excelente comentario este de Zombie, la verdad es que para mi, esa una peliculaza solo superada por Beyond, City y House by the Cemetery... pero que va, Fulci y los Zombies son como la cerveza y la diversión, van de la mano y fueron creados el uno para el otro.
Este finde me la pasé oyendo los soundtracks de Frizzi, qué maravillas eh, el sinte nunca fue mejor usado a la hora de crear atmósferas, oirlos es como ver la peli de nuevo.
Saludos y ya te agrego en los links de mi humilde blog.
salud!

Beyond Flix dijo...
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